miércoles, 6 de agosto de 2014

MALA ENTRADA...


Por fin!, podría decir,...¿por fin?, si, "por fin", pero a qué se debe?, a que después de tanto tiempo, después de  tantos años, de tener el corazón vacío, de tener a la par a mi soledad fiel, hoy puedo reconocer y sin temor a equivocarme, que estoy POR FIN interesada muy seriamente en una persona.

Y creo que el asunto este del casi casi enamoramiento va en serio, porque, sin darme cuenta, volvío la nube de la imaginación idílica, el trinar de campanas en mis oídos, los latidos visibles y las muy temidas "mariposas en la panza", eso sin contar que ocupa el 70% de mi pensamiento diario (hoy andaremos sacando porcentajes).

Y tanto va (o iba) en serio la cosa, que me atreví a confesárselo a alguien, a mi mamá - un momento-...si, dije eso A MI MAMÁ, cambiando ciertas cositas como para que no se origine la "tole tole".

Pero como alguien allá arriba, o allá abajo, desea aun verme sola, parece que esta persona está iniciando ya "coqueteos" con alguien, alguien de su misma especie, en las que yo, tal cual soy, en todo lo que soy...tengo todas las de perder.

¿Que joda no?...venir a semi enamorarse de alguien a quien ya le tiraron los perros!, y que siendo medio realista (casi pesimista), y midiéndolo hasta en porcentaje nuevamente, tengo solo un 10% de posibilidad.
Mi rival (si se le puede llamar así)...no es lindísima físicamente, pero por dentro, parece que si, y eso le da muchísimos puntos de ventaja, además que se frecuentan casi toda la semana. Toca el saxofón o lo que mierda sea ese instrumento, se ve que es una chica dulce, centrada, y que su objetivo principal, es "definir" afectos con dicho personaje, y ya es tan evidente su intensión, que al final, como dice mi abuela "se terminará quedando con la presa".

Yo estoy a años luz de parecerme a esa chica, interiormente me refiero, porque además, ella se ve que tiene una seguridad en si misma que la hace avanzar en su tarea de conquista, inclusive "marca territorio", yo en cambio...antes de empezar, me he dado por vencida. Así que solo me queda mirar y desearles la mejor de las suertes, en caso llegase a concretarse algo.

Yo no sé conquistar gente, al menos gente de esa especie no; no sé seducir con miradas o esas huevadas femeninas, si hasta creo que si lo intento, me sentiría medio "travesti", o algo así. Si bien es cierto, la facilidad de palabra, alguna galantería, mi sarcasmo y una que otra cosa me funcionó en distintas oportunidades, en esta ocasión, las reglas del juego son otras, y cambian tanto, que yo...esta vez no sé como jugar, por eso me he dado por vencida.

¿Cuántos años más seguiré sola?, y no es por que no salga, ya he empezado a salir, pero...no sucede nada, y si, alguien me gustó en serio hace un tiempo (una amiga de muchos años con quien tenemos conversaciones esporádicas), pero es una persona con tantas cargas emocionales, y prolonga tanto todo, que  al final me hará sufrir también y también decidí darme por vencida.

¿Me quedaré a ser siempre la organizadora de fiestas y reuniones de amigos?, la eterna inquietadora de juergas?, ¿Me tendré que conformar con mis sobrinos?, a mis 34 años, señoras y señores...yo ya quiero una familia.

Eso o...jugaría mi última carta, iría, tomaría un liderazgo en las cosas que a este personaje le interesan, conquistaría su intelecto, pero corro el terrible riesgo de quedar con los sentimientos expuestos, y ver, frente a mis ojos una y otra vez, la felicidad de ese par; como la picadura de una abeja, en en el placer de la estocada del aguijón, muere en el intento, y conociendo mi historial de fracasos, juro por mi abuelo, que no se si soporte un dolor así.

¿QUÉ CARAJOS HAGO?...

martes, 29 de julio de 2014

OJOS COLOR SOL


Hoy el sol se escondió, y no quiso salir
Te vio despertar y le dio miedo de morir.
Abriste los ojos y el sol guardo su pincel
Porque tu pintas el paisaje mejor que él.
Cuando amanece, tu lindura,
Cualquier constelación se pone insegura.
Tu belleza huele a mañana y me da de comer durante toda la semana.
Tus ojos hacen magia, son magos, los abriste
Y ahora se reflejan las montañas en los lagos,
La única verdad absoluta es que cuando naciste
tu a los arboles le nacieron frutas:
Naranja dulce, Siembra de querubes;
Como el sol tenia miedo se escondió en una nube.
Hoy el sol no hace falta, esta en receso
La vitamina D me la das tú con un beso.
La luna sale a caminar siguiendo tus pupilas.
La noche brilla original después que tú la miras.
Ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo,
Gracias a ti y a tus ojos.
Eres un verso en riversa, un riverso.
Despertaste y le diste vuelta mi universo.
Ahora se llega a la cima bajando por la sierra,
La Tierra ya no gira, tú giras por la Tierra.
En las guerras se dan besos, ya no se pelean.
Hoy, las gallinas mugen y las vacas cacarean.
Las lombrices y los peces pescan los anzuelos,
Se vuela por el mar y se navega por el cielo.
Crecen flores en la arena, cae lluvia en el desierto.
Ahora los sueños son reales, porque se sueña despierto.
Y ése sueño es seguro, y así se reproduce
Y la inocencia por fin no se esconde de las luces.
La escasez de comida se vuelve deliciosa,
Porque tenemos la barriga llena de mariposas.
Las galaxias revela su comarca escondida
Y en la Tierra parece que comienza la vida.
La luna sale a caminar siguiendo tus pupilas.
La noche brilla original después que tú la miras.
Ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo,
Gracias a ti y a tus ojos.
En la academia militar enseñan medicina
Y los banqueros ahora dan viviendas y comida
Ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo,
Gracias a ti y a tus ojos.

martes, 15 de julio de 2014

EL BAR


Para cuando volví a Lima y decidí hacer una vida nueva (otra vez), como les conté, me inscribí en una serie de cursos para terminar  lo de la maestría. Por esos años, conocí a Estela, con quien casi casi enseguida nos hicimos buenas amigas, además de darnos cuenta que vivíamos a solo cinco cuadras la una de la otra. A este menudo par, le sumamos otros integrantes indispensables...Marcelo y Fredy, y este grupete de cuatro hicimos tan buen grupo que fuimos complices de demasiadas cosas, y es poco decir ahora, que las historia con estos otros tres, son impresionantes, inverosímiles y "carcajeantemente" fabulosas y que podría darme el lujo también de decir, que fue una de las etapas más locas y bizarras de mi vida.

Por si no se dieron cuenta, cuando me fuí de aquí, me fuí muy chica, jovencita, y aun peor...evangélica, no conocía nada del "mundanal", aquello lo empecé a conocer afuera, me hice adulta afuera, de una manera quizás bastante calmada, fue a voluntad mía y con mi pleno consentimiento, conocía varias cosas que hasta ese momento no supe; raro no?, tuve tanto tiempo para hacer de mi vida una perdición absoluta, sin embargo...fuí una chica tranquila dentro de lo que cabe, pero si descubrí, en toda su plenitud, el amor, la convivencia, la madurez del vivir solo y del sexo...de eso lo aprendí de sobra.


A resumidas cuentas, conocí a este grupo, Fredy el más tranquilo de todos, era algo así como un "catalizador", pastelero-panadero de profesión y me atrevería a decir que de sus manos he comido los eclairs, profiteroles y croissants más ricos que he comido en todo el mundo!. Luego estaba...Marcelo: era pícaro, malevo, jocoso, con una perspicacia inteligente, tan vivaracho el enano hijo de puta (de cariño!), que esa picardía se hacía única, una verborrea rápida, astuto y hasta podría decir...casi casi se le olvidaban los escrúpulos (a veces).  Estela se volvió mi mejor amiga, hasta el día de hoy, y la quiero de la forma en que solo se le puede querer a una hermana, así la quise y así la quiero aun; pero no se, cualquier cosa...cualquiera!, siempre éramos los cuatro, para todo, siempre juntos.  

Sería hacer poca justicia a la historia de los cuatro, si no hablase de un lugar en particular, del bar, de NUESTRO BAR, no porque sea nuestro nuestro, sino porque lo hicimos nuestro, porque cada uno, de manera particular y en conjunto, vivimos las cosas más importantes de nuestras vidas, y son tan importantes que son cosas que te marcan, que te quedan en la memoria, para siempre. Este lugar queda en Barranco, y eran tres locales iguales, pero siempre preferimos el principal, el más grande, y un día, de conversación en conversación, trago va, trago viene...resulta que los tres, a excepción de Fredy, íbamos al mismo bar, y siempre por lo mismo: por la música, por el ambiente, y por el amor, era el lugar perfecto para el amor y los buenos amigos. 


De eso, estamos hablando del año 2002 si no me equivoco, y que, aunque para mí era nuevo, me parecía tan increíble, tan maravilloso y tan mágico que existiese un lugar así, con la onda, con el olor a misterio y la trova, que he amado desde que nací...era mi lugar encantado, ES mi lugar encantado, y resultó que tanto para Estela como para Marcelo, también lo eran.

Primer detalle a notar...las antigüedades con las que está decorado el local, la cabina de teléfono inglesa (esa cabina estaba en el local más grande), teléfonos antiguos y ángeles, estaba rodeado de ángeles; vivía enamorada del lugar y hasta nos obsesionamos por la canchita con ajo y orégano que ponen en la mesa a penas llegas; y casi siempre...los cuatro, sentados en una mesa del ambiente del fondo, y tanta era la risa, que esas horas, nosotros cuatro y el bar eran nuestro único universo existente, lo único que importaba, nuestros dramas, crisis, o demonios, quedaban fuera por unas horas.

Estela iba con sus antiguas amigas de universidad, y creo que ahí le presentaron al novio, a uno al cual ella amó mucho, quizás al que más amó y la música y todo, crearon su clima especial, formaron una nebulosa mística para eso...para cultivar amor, tanto con el novio, como con los amigos. Ella se volvió una casi asidua concurrente uno que otro fin de semana.  La historia de Marcelo era similar, era un muchacho con tantas cosas en la cabeza, que este lugar le servía como escape, pero además, y a pesar de que este "pendejerete" tenía novia, llevaba a todas las chicas a las que quería tranzarse, hacerse el galán y listo...aprovechaba la oportunidad que viniese y casi  siempre, lograba su objetivo, y en alguna oportunidad casi casi Estela, se volvería una de las nuevas víctimas, pero ella es lo suficientemente inteligente como para frenarle los planes al "Don Juan Petiso" (por su altura jamás iba a destacar).

Y yo...yo vivía enamorada del lugar, que aunque iba siempre con ellos, y por ahí llevé también a una que otra chica (con todas las intensiones posibles), nunca dejé de sentarme en la misma mesa, al menos si estaba desocupada, intentaba hacerlo. Y soy tan predecible, que algún mesero de turno que ya me conocía, sabía lo que iba a pedir: PISCO SOUR DOBLE con poco dulce (no me gustan los licores muy dulces), y tomaba uno, dos...cinco, siete (una vez hice esa payasada), y ya lo suficientemente ebria, llamaba un taxi y me iba a casa, después de haber cantado toda la velada "19 DÍAS Y 500 NOCHES".

¿Mencioné que todos los días y en casi toda la noche hay música en vivo?????, y recordarán mi enorme fascinación por la guitarra y por Silvio, pues encontré en este bar algo así como una "capilla", donde la música me lleva a sentimiento sacrosanto de la emoción (y no es por la mera semi borrachera), que al escuchar cantar a los trovadores que llegan  durante toda la velada, soy yo misma. Y siempre pido la misma canción, todas son preciosas, pero siempre pido la misma..."QUIEN FUERA" de Silvio, que hasta la fecha, puedo decir que es MI CANCIÓN.

Y así pasaron los años, y en el 2009, fuí con Claudia, la llevé ahí para nuestra primera cita; habré ido unas dos veces más con ella (ya ni recuerdo), y nuevamente con Estela y con el que ahora es su esposo, fuí con Carolina, la chica de la que hablé en el post anterior, con algunas amigas más, inclusive, hasta en dos oportunidades, fuí sola: una porque en verdad necesitaba estar sola, y la otra...porque me habían dejado sola; esos días asi como siempre, pedí la respectiva tanda indiscriminada de pisco sours, pedí mi bendita canción...salí, encendía mil cigarrillos, caminé por Pedro de Osma y Av. San Martín con los ojos llenos de lágrimas al compás de las bocanadas de humo y la fuerte lluvia.

Años antes, Marcelo nos contó que iba a casarse por fin, y que llevó a Cecilia, su novia, a nuestro bar y le pidió matrimonio, lamentablemente los ángeles no estuvieron de acuerdo, y para cuando Cecilia viajó a Miami a comprar su ajuar de novia, ella con su miradita pequeña, terminó tendida en una vía , atropellada por un desconocido y que no suficiente con eso, la levantó, y la escondió en un matorral para que no pidiera ayuda. Marcelo tuvo que ir a reconocer el cuerpo una semana después...y a su regreso, los cuatro amigos de siempre, nos reunimos en el mismo bar, sin decir nada más que el silencio de la compañía. 

Años después, los cuatro volvimos, habíamos dejado de vernos, cada uno tomó su rumbo, y nos alejamos por cuestiones de trabajo; Estela organizo nuestros horarios y por fin...coincidimos, y para cuando llegamos, la novia que yo tenía en aquel entonces...estaba en una de las mesas, cariñosa con la que era su ex, ese día fue para recordarlo en otro post.

Son demasiadas historias las que encierra este bar, para mi, para nosotros, para muchos,  es más que un bar, es un lugar de sucesos, de cosas muy emocionales y es que el ambiente forma el marco perfecto. Hace un tiempo no voy y no porque no quiera, ya no quiero ir sola, pero no tengo con quien ir, y si no salgo a muchos lados también es por eso...y mis viejos amigos, los cuatro de siempre, estamos más lejos que nunca, porque cada uno tomó un país de residencia distinto; sin embargo, estoy procurando tener amigos nuevos para compartir mi mesa y mi canchita.

Te das una vueltita conmigo?

miércoles, 25 de junio de 2014

DA VUELTA A LA RUEDA


Siempre he tenido una agenda social extrañamente impredecible, y creo que hasta diferente, de acuerdo a mis años y en los círculos en los que me mueva, o por ejemplo, últimamente, por mi estado de ánimo he vivido como una especie de hermitaña, hasta hace unos meses, y todo se divide en mi vida por etapas...todo cambia.

Los amigos no me duran, no porque ellos sean malos conmigo o yo con ellos, o los dramas que se puedan imaginar, sino que muchas veces las circunstancias, los lugares, los años, nos va quitando del camino unos de otros, que porque me mudé o ellos se mudaron, o porque cambié de empleo o ellos cambiaron...circunstancias totalmente ajenas de nosotros, o por el simple y llano motivo que no me gusta lidiar con gente conflictiva, ahí procuro alejarme lo más rápido posible.

Los amigos del colegio, las amigas del colegio, los amigos de la universidad, los amigos de la academia de diplomáticos, los amigos políticos, los amigos poetas, los amigos de mi otra carrera, los amigos de la maestría, los amigos gays y las amigas lesbianas, los ex compañeros de trabajo (de todos los que he tenido), mis ex alumnos que después se hicieron mis amigos también, mis amigos del barrio, amigos de esos he tenido miles, pero de todos esos grupos solo me quedé con dos, mis mejores amigas Rosa y Estela, las que nunca se fueron, a pesar de las circunstancias, a pesar de vivir inclusive al otro lado del mundo, ellas decidieron nunca marcharse de mi vida, y eso me salva la existencia...siempre.

Ambas amigas, mis mejores amigas, no se conocen, se presienten, si me han oído hablar de la una a la otra, pero no se conocen y con ellas tengo  tantísimas cosas para contar, que nos llevarían días. De ellas solo podría esperar el más sincero y profundo cariño, la contención emocional casi tan parecido como el de una madre, y es que son gente que aunque son casi tan locas como yo, o que por ratos les falta un tornillo, saben como mantenerme con los pies en la tierra y viceversa.

Con los otros amigos, he tenido salidas, reuniones, viajes, excesos, conversaciones superficiales, toda la joda posible, pero todo cambia; he amanecido en camas diferentes a la mía, he tenido amores de una noche, o dos, he dejado de ir a dormir casa por tres o cuatro días, y es que las noches de juerga en una época eran demasiado continuas, que inclusive para permanecer en pie, tenía que tomar energizantes, sino...no daba.
Y eso de tener una agenda social tan apretada y tener novia a la vez, no te da tiempo absolutamente para nada, cumplir con ambas cosas, te merman las fuerzas físicas...hasta la billetera.

Ese es otro tema, como cambian los centavos!, cuando era jovencita y que recién empezaba a trabajar, tenía un sueldo bueno, no vivía como millonaria, pero para una chica de esa edad, en un país extranjero, el sueldo era bueno y mi único gasto grande era el pago de mis estudios de mi segunda carrera y las cosas básicas; en Buenos Aires el sueldo mejoró y tenía los gastos propios de una casa, lo mismo en Costa Rica y en los distintos lugares a donde me mandaron y nuevamente...pum!, renuncié y me fuí a la mierda; de ganar tan bien , a volver a ser estudiante y que al volver a tener un empleo en algo totalmente diferente, empecé ganando un diminuto sueldo mínimo siendo la asistente del asistente del asistente.

Pasó poco tiempo y me ascendieron a asistente, luego se enfermó mi jefe inmediato y...yo pasé a ser jefe, el sueldo iba mejorando, pero de ahí vino la docencia, que aunque quizás al principio  no eran muchas horas, iban aumentando con el pasar de las semanas, hasta ganar un monto considerablemente alto, para que al poco tiempo una empresa grandecita, me diera algo así como "el trabajo soñado" en el cual estuve cinco años, hasta que decidí irme por cansancio físico, y emocional (esa historia se las conté en un post anterior); me contrataron en una corporación más pequeña, pero con un sueldo mayor, pero era tan agobiante que la anterior y la distancia de mi casa a la oficina era enorme...salí, pero lo importante es que nunca nada quedó tal cual, todo con el tiempo cambia.

De amores, eso ya para qué mencionarlo: "hoy es...no se sabe si el año que viene será" , llegué a un punto en no querer hacer planes, porque sabía que la rueda iba girando, y muchas cosas podrían pasar. 

Todo cambia, todo pasa... la gente pasa, los afectos, el dinero, los amigos, la forma del cuerpo...nada queda tal cual lo planeamos, es como si la vida te jugara buenas y malas pasadas de vez en cuando, solo para joder, como para que no te aburras, como para darte la lección que es malo aferrarse a las cosas a la gente y a las situaciones o como si fuese el libreto de una teleserie de drama-comedia (porque los cambios también son buenos y vienen bien). La rueda sigue girando, hoy eres, mañana no se sabe, de lo que si deberás estar seguro es que algún día morirás, del resto...nada está escrito, la rueda sigue girando, las nubes pasan y el echo de sortear tormentas es lo de nunca acabar; los hijos crecen y dejaran de tener esa fascinación por papá o mamá que se tienen de niños, para convertirse en los que "interrumpen" sus momentos de diversión o como le decía a una ex pareja mía que tenía un hijo chico: "Hoy eres su mami, mañana serás su vieja".

La familia cambia, crece...disminuye y ahí es cuando golpea más fuerte. Todo cambia, todo se transforma, ¿para qué aferrarse a lo que existe hoy?, cambiará para bien o para mal, pero nada vuelve a ser igual de lo que fue una realidad anterior....¿estás listo para el resto de vueltas?.

viernes, 20 de junio de 2014

LA ETAPA MUSICAL: LA BANDA Y "RITA BLUE"

Yo de música no se casi nada (a la teoría me refiero), pero me gusta; en el colegio estatal, tuvimos clases de música,  y dicho sea de paso jamáaas entendí, pero si recuerdo lo del "pentagrama", "corcheas, semi corcheas, blancas, negras", pero no sé para qué carajos sirven cada una! o a qué carajos deberían sonar!, y como era un curso que no tenía peso en la calificación anual, asistí a 4 clases, de ahí ni me aparecí en lo que quedaba del año.

Me gustaba el sonido del piano, el estruendo acompañante de la batería y sobre todo la guitarra, y justo cuando ya estaba en este colegio, mi tío me regaló mi primera guitarra, el detalle es que yo no sabía tocar, asi que ese primer mes, marzo si no me equivoco, me fuí familiarizando con las cuerdas, con los sonidos, con los desniveles, y eso si...tengo muy buen oído musical y se me quedaban grabados a qué se supone debería sonar cada cuerda; mi tío, además, me regaló un paquete grande de partituras básicas, con la posición de los dedos, con numeritos y colores, casi casi para que lo aprenda un niñito de jardín, y dediqué mis 15 días de vacaciones de mitad de año, mañana, tarde y noche, a aprender esas notas, si o si tenía que aprender...me moría de ganas de aprender, y como no tenía quien me enseñe, 15 días después, con los dedos casi lesionados, las yemas de los dedos adoloridas, encallecidas y oscuras...toqué mi primer canción, y salió casi bien, y no paré hasta que sonó perfecta, y así le daba duro tooodos los días, hasta que ya tocaba las notas de memoria y con el pasar de los meses, empecé a tocarlas por oído.

Tocaba en la iglesia, con los amigos, en reuniones...tocaba la guitarra cada vez que podía y ya era tanta la costumbre, que los dedos dejaron de doler, las yemas de los dedos volvieron a su color natural, pero los callitos siguieron ahí; y la gran sorpresa era...que tenía buena voz.

No soy una guitarrista perfecta, aprendí lo básico, pero eso básico lo domino, y una tía, que me quiere mucho, me hizo uno de los regalos más lindos que me han podido dar, una guitarra profesional, color azul, la cual la tengo hasta hoy, y que tiene un sonido y una acústica preciosa, la guitarra en sí es preciosa y que años más tarde, fue bautizada como "RITA BLUE". Lamentablemente, cuando me fuí de viaje, no la llevé conmigo y dejé de tocar desde aquella época, quedando "Rita Blue", confinada a una esquina, empolvada y sin que nadie la toque por años, hasta mi regreso o aun más, es entonces, la historia de "LA BANDA Y RITA BLUE"...

Cuando tenía 24 años, cuando ya había regresado a Perú después de años, tenía una novia llamada Esther, (de ella hablaría en otro momento). Algo que me gustaba de Esther era que amaba la música tanto como yo,  y tanto así que cuando recién empezábamos a salir, me comentó que era vocalista en una banda de chicas, lesbianas casi todas, y en alguna oportunidad, me pidió acompañarla a uno de los ensayos, que normalmente eran en una casona en Barranco, casa de una de ellas.

Suelo ser una persona un tanto tímida con gente extraña, un tanto introvertida, respondo lo que me preguntan, sin emitir mayor sonido, sentadita en una esquina, tranquila y como siempre, buscando pasar desapercibida, pero esta vez no fue así. Los ligeros nervios, también pasaban porque nunca, hasta en lo que iban mis 24 años, nunca había frecuentado más lesbianas que yo misma o la persona con la que estuviese...nunca; se me hacía raro eso de conocer más gente como yo, que tranquilamente podría besar a mi pareja delante de ellas y que sea la cosa más normal, nunca había frecuentado un círculo de gente gay siquiera...nunca, mis nervios también se daban por eso.

En efecto, todas eran chicas, estaba Alisson la que tocaba el teclado y dueña de casa, Margaret la primera guitarra, una chica de anteojos que tocaba batería (pésimamente mal) que ni siquiera recuerdo cómo se llamaba, estaba Esther que era vocalista y otra vocalista más que a veces faltaba a los ensayos...Mónica (quien imagino leerá este post y morirá de risa), a este grupete tan peculiar, había que sumarle una chica más, que no tocaba nada, no cantaba nada, pero las chicas la llamaban "la Fan", algo así como una "groupie" vitalicia, la que las acompañaba a todos lados, cargaba los instrumentos algunas veces, infaltable a los ensayos, ayudaba a conectar parlantes y  aunque no cantaba ni tocaba nada de nada, era Yulisa...era "la Fan".

Llegué a la famosa casa de ensayo, todas me saludaron y fueron muy amables, Margaret, quien era algo así como la líder del grupo, sacó las hojas con las canciones que iban a ensayar ese día, los acordes y algunos arreglos que habían echo semanas antes. Esther, quien se alucinaba la mejor cantante del planeta, ponía sus requerimientos para empezar a cantar las canciones, y vi como daba indicaciones y hasta quería modificar los acordes para que vayan con lo que ella creía que era conveniente para la canción, ahí la escuché cantar por primera vez...y en realidad, no cantaba mal, pero gracias al cielo se dedicaba profesionalmente a algo totalmente diferente.

Y así pasó la primera  hora en hueveo puro, no hacían gran cosa y a decir verdad...juntas sonaban fatal. Al poco rato, tocó la puerta Mónica, la otra vocalista, pequeñita, cabello cortito, tintineante cual cascabel y hasta la más pequeña sombra se podía percatar de su presencia, porque lo que le faltaba de tamaño, le sobraba en personalidad, porque entró a la sala e intimidó a la mandona...a Esther(dicho sea de paso, Esther no la tragaba). Por ahí empezaban a tocar un poquito mejor, pero era como para no dejarlas salir nunca de esa casa...definitivamente no sonaban bien, pero era más por problema de que los instrumentos no estaban bien afinados y parecía que no se daban cuenta.
Yo permanecía sentada, me preguntaban cosas de vez en cuando, y contestaba igual, tratando de caer bien, además, el estar en una relación también implicaría formar parte del entorno de quien en ese momento era mi pareja y hasta ese rato se referían a mi como..."la pareja de Esther".

Ok...continué en la reunión, y tocaban covers de pop y rock en español, una que otra baladita medio "fresa", y seguían sin ponerse de acuerdo con mi querida y desesperante novia, porque ella quería cambiarle ciertas notas, a las que las demás se les complicaban mucho (si con las normales les salían no muy bien, con los cambios...peor). Nuevamente, se tomaron un receso, una se fue al baño, Esther seguía revisando las notas, Mónica ensayaba la voz, y cada una en lo suyo, hasta que, se me ocurrió decir algo:
SOLE: (dirigiéndome a Margaret)...mmm, me prestas tu guitarra?
MARGARET: Claro!, tómala!...sabes tocar?
SOLE: Si...algo, pero creo que le falta afinar las cuerdas un poquito no?
MARGARET: Si, las afino pero se vuelven a desafinar al poco rato...ya no se que hacer!
SOLE: ¿Son cuerdas nuevas?...
MARGARET: Si, ¿cómo supiste?...
SOLE: Cuando las cuerdas son nuevas, necesitan estirarse mucho porque se contraen y así la afines, una y otra vez, intentan regresar a su sitio y pueden malograr inclusive el arco...vez que aquí tiene una rajadura?
MARGARET:..¿por eso era????

Estiré las cuerdas lo más que pude, las estiré también con los dedos un poco y empecé a afinarla, hasta que quedó lista

SOLE: ¿Me pasas una de tus partituras?
MARGARET: Acá tienes (ella no despegaba los ojos)

Toqué la guitarra, y era esa sensación de regresar a una situación familiar, linda, y en efecto, había perdido un poquito la elasticidad en los dedos, pero no tocaba mal. El resto de las chicas, inclusive la propia Esther, detuvieron lo que estaban haciendo para escucharme tocar, y cada vez, era como si no hubiese dejado de tocar nunca; sin pensar y a decir verdad, que lindo era volver a eso.

ESTHER: ¿En qué momento aprendiste a tocar así???
SOLE: Ah!, me olvidé de contarte...sé tocar guitarra
ALISSON: ¿En serio no sabía???...Pero si tocas de la puta madre!!!, sin ofender Margaret!
YULISA (LA FAN): Alaaa!, oye, por qué no tocas en la banda!!!
MARGARET: Si!...no quieres unirte a nosotras???, los ensayo son casi todos los  sábados, o viernes a veces, y de aquí nos vamos a bailar o a tomarnos unos tragos...qué dices?

Esther no salía de su asombro, pero en cierta forma estaba gratamente sorprendida y más aun al ver el ofrecimiento de las chicas...

SOLE: Bueno, las acompaño cuando pueda, pero si, sería lindo (sonriente)

Procuré adaptarme, no estaba bien que recién llegadita, me ponga a decirles que hacer y qué no, sobre todo porque no las conocía, no tenía la confianza, asi que, Margaret, me cedió su guitarra y en casa de Alisson tenían otra más pequeña, ella tomó esa.
El ensayo se prolongó hasta casi la medianoche, y esa experiencia había sido...increíble, oficialmente ¡estaba en una banda!, con ensayos y todo!, era feliz!. Esther y yo fuímos con ellas a un bar, un bar de chicas, que quedaba cerca a celebrar mi incorporación a la particular banda, ya ni recuerdo el nombre que tenían, porque tuvo tantos nombres, que al final no sé con cuál se quedó, saliendo de ahí (que fue relativamente temprano), me esperaba otra celebración, en privado, en la cama de Esther.

Ya en casa, repasé las partituras que me dejaron, y después de muchos años, tomé a mi guitarra azul, la desempolvé con cuidado, aceité las clavijas, ajuste las cuerdas, limpié traste por traste, el puente...quedo linda otra vez; una vez afinada, no había perdido la prolijidad del sonido, y puse mi oído en su lomo para sentir la acústica de las cuerdas, un sonido impecable, como si hubiese sido conectada a un amplificador, pero era una buen guitarra. Todo el día practiqué los acordes, nuevamente me dolían las yemas de los dedos, otra vez se pusieron oscuras, pero esa sensación de generar música, es impagable y me volví a enamorar de mi guitarra azul y decidí llevarla al siguiente ensayo, que sería en unos días.

ALISSON: Que mostra tu guitarra!!!! es grande!
SOLE: Si, la tengo hace muchos años (sonreía)
MARGARET: Y que chévere! es azul!, no como las guitarras normales, eso le dará a la banda una onda super fresh!, pero deberías bautizarla...tiene nombre?
SOLE: La guitarra?...ponerle nombre?, no, nunca se me había ocurrido en ponerle nombre a una guitarra
ALISSON: Claro!!!, las buenas guitarras merecen un nombre, por ejemplo, Margaret, su guitarra cara de qué tiene???
MARGARET: Como es una guitarra bonita, sería una guitaRRITA, se podría llamar "RITA"...
SOLE:........RITA?
ALISSON: Y como es azul...."BLUE", osea "RITA BLUE" ah???, qué tal?...suena chévere no?

No lo podía negar...sonaba bien, sonaba como que con "onda", sonaba a muchacha bohemia, a noche de humo, a mujer fuerte.

YULISA (LA FAN): "Rita Blue"...que mostro el nombrecito ah!
SOLE: Ok, me agrada el nombre, entonces se llamará así..."RITA BLUE".

De ahí en más, todas se referían a la guitarra como "Rita Blue", a la única que quizás no le cayó en gracia fue a Esther, nunca supe el por qué, ni siquiera me preocupé en preguntarle. Empecé a ser frecuente en los ensayos, Esther por cuestiones de trabajo, no podía ir a veces; yo iba ensayando con Mónica la otra vocalista, y el sonido era cada vez mejor, inclusive si hasta hace unas semanas se referían a mi como "la pareja de Esther", la cosa cambio a "Esther...la pareja de Sole", eso tampoco le cayó en gracia.

Y era definitivo, la empatía que iba teniendo con Mónica era cada vez mayor, su gran defecto era que llegaba tarde, pero llegaba y ella a su vez, estaba en pareja con Fátima, otra FAN, con quien también hice muy buena amistad, y salíamos de vez en cuando, en grupo a bailar a algún lado o a tomar algo.
En esa época yo estaba dictando clases en tres institutos (estaba ahorrando), y mis horarios de lunes a viernes eran muy fastidiosos, pero como los viernes salía temprano, pasaba recogiendo a "RITA", y me reunía con Mónica para ensayar, hasta que...nos sorprendieron con cierta noticia...

MARGARET: Chicas!!! adivinen qué???, Carmen, la dueña del Twiin, nos ha dicho para que toquemos este sábado que viene en el bar!!!!...qué dicen???
TODAS...Yaaaaaa!!!!!!...que nervios!!!!

Sería la primera vez que íbamos a tocar para público, que por fin íbamos a salir de los eternos ensayos, y esta vez, para tocar para otros. El pago por tal concierto ya estaba coordinado...unas cuantas jarras de cerveza, es decir íbamos a tocar a cambio de licor, fue bueno el trato!

Y...llegó el día, y nunca me imaginé que yo, iba a estar en una banda, mucho menos de chicas lesbianas y muchísimo menos, que nos contratarían para cantar en vivo en un local con público, las demás y yo...moríamos de nervios, "Rita Blue" como siempre, estaba linda y bien afinada. Primer problema...necesitábamos dónde hacer los ensayos de las canciones de Mónica, Esther, ese día, no estuvo, nunca supe (por más que le pregunté una y otra vez) si fue porque realmente fue cierto que tenía trabajo pendiente (un sábado por la noche) o porque muchas de las canciones escogidas para esa noche no le gustaron y porque no se le dió la gana de ensayar, en fin...la emoción nadie nos la podía frenar. Ya casi todo estba conectado, las guitarras, amplificadores, micrófonos...casi todo.

Al no tener un sitio donde ensayar, Mónica y yo tuvimos que improvisar, y nos metimos al baño más grande del local, yo con la guitarra y ella con las partituras, el bar aun estaba casi vacío (habíamos llegado temprano), si hasta en el ensayo de ese baño sonábamos muy bien, es más...sonábamos increíble!!!, para cuando habrimos la puerta para salir, oh sorpresa!, el local ya estaba lleno, y absolutamente todas las miradas de todas se dirigieron a nosotras y empezaron a aplaudir...se nos caía la cara de vergüenza.

MARGARET: Oigan!!! que mostro sonaron!!!!, se les escuchaba alucinante!!!!!, toda la gente estaba atenta a lo que tocaban y cantaban, oye Sole, bien jugado con la segunda voz!!!!

Eso no contribuyó a apaciguar los nervios, al contrario...estábamos más nerviosas que nunca. Si bien es cierto, no era un super concierto, para nosotras era importante, asi se a cambio de cerveza...la emoción era como la de un millón de dólares.

¿Se imaginan a una persona como yo, tan...no se, tan distinta, tocando en una banda de rock?...para mí era alucinante y sin temor a equivocarme, fue la mejor experiencia que he podido tener, porque ahora tenía amigas de mi misma preferencia sexual, tenía una novia quizás un poco loca pero linda, y tenía a mi guitarra, todo era casi perfecto.
El concierto...simplemente fue perfecto. Más adelante se le sumó a la banda Jessy en la batería (ella salía con Margaret pero no funcionó) y más adelante Solange (quien también salía con Margaret, después de Jessy claro).

Tocamos dos o tres veces más en otros lugares, pero, como toda buena banda...terminamos separándonos, por horarios principalmente, yo obtuve un puesto importante en una universidad privada, Margaret estaba terminando su carrera, Mónica tenía mucho trabajo las demás también casi por lo mismo, aunque si hubieron problemas personales, y...simplemente tuvimos que suspender la banda, pero igual salíamos como amigas de vez en cuando, ya los problemas personales se agravaron después, Esther y yo también terminamos...me puso los cuernos con LA FAN, las chicas me lo confirmaron.

En fin...gané mucho, la experiencia, las amigas, gané mucho sin duda alguna y "Rita Blue", se volvió famosa, porque hasta la fecha, aun siguen preguntando por ella.

martes, 17 de junio de 2014

ADOLESCENTE DE SECUNDARIA (Parte 2)

Y por fin, después de haber temido tanto ese día, el fucking día llegó, nuevamente pasaría a ser "la nueva", y en esta vez en un colegio estatal, donde había toda clase de chicas, de esas atrevidas, achoradas, medio salvajes...ya estaba dentro, "ya me jodí".

Entré por la puerta principal que da a la Av. Mariategui en Jesús María, y como siempre, bien uniformadita, zapatos lustrados, uniforme impecable, la insignia bien colocada y con todo en su lugar, y es que al ver el lugar, era antiguo, todo se veía antiguo, era una mezcla de ladrillo, madera, algunos salones dicen que eran de adobe, rejas en las ventanas y eran para que las chicas no se escapen, era casi casi una correccional de mujeres, una y otra vez, me decía a mi misma..."te jodiste".

Mientras que en el antiguo colegio, en la puerta estaban dos vendedores de golosinas importadas y las lindas movilidades escolares, en este colegio nuevo, habían vendedores de papas rellenas, chanfainita en platito descartable y de "siete colores", insignias falsificadas, y un patrullero de policía para evitar disturbios, inclusive hubo una que levantando la mano en alto, le pasó la voz a uno de los oficiales "Jefeeeee, mire que estoy entrando al coleeee", tantas veces que la habían tenido que traer casi a rastras al colegio de las tantísimas veces que se escapó o se agarró a golpes con las de otro colegio nacional...-" ¿a qué pocilga me ha mandado mi mamá????...estoy reee jodida!"-.

Tenía que ubicar mi salón, era la sección 23...¿23?, si...23, habían 23 secciones de un mismo grado, por eso el colegio era tan enorme, en el turno de la mañana eran 12 secciones y en la tarde las 11 restantes. Entré al salón y era en efecto, antiguo, las carpetas de madera media picada, pero pintaditas de azul, el piso de cemento rojo pulido, la pizarra era un trozo de pared pintado de negro, y las ventanas, como había dicho antes, totalmente protegidas con mallas para evitar que la gente se escape. Iban llegando las que a partir de ese día serían mis compañeras de clases, habían varias que se saludaban con familiaridad, pero era raro, a pesar de ser un colegio tan...recio, por llamarlo así, no me sentía tan jodida, estaba sentada en la segunda fila de la derecha y sonó el estruendoso timbre, era la hora de la formación en el patio central (por ser lunes, e inicio de clases).

En la fila yo era la última, era la más alta y me daba oportunidad de ver a casi todas las que serían mis compañeras, muchas con pinta tan distinta a las chicas del anterior colegio, chicas distintas, tanto de caracter, de condición social, de vivencias...ellas en sí eran distintas. Había una chica en silla de ruedas inclusive, que una de las chicas se encargaba de acompañar, por eso era que nuestro salón quedaba en el primer piso. Terminada la formación volvimos al cuchitril de salón (eso era un reclusorio, no un salón), y llegó la auxiliar, una señora bastante mayor, ella sería algo así como nuestra tutora, nos dio las indicaciones, y siempre se mostró amable, pero recta, y al solo silbato, inspiraba respeto, pero se le sentía una persona muy cálida...definitivamente, ya no estaba tan jodida.

Nuestra primera clase no la recuerdo con exactitud, en realidad no la recuerdo nada, pero a la hora que volvió a tocar el timbre, y que daba inicio al recreo, fuí por primera vez al baño....de terror. El anterior colegio tenía baños con mayólicas impecables, siempre desinfectadas, limpio hasta los tachos, y los baños de  este colegio eran casi como los baños del Estadio Nacional...el antiguo, con un olor a kreso y orines (por ahí una que otra sorpresa flotante en uno o dos), no habían tachos, asi que los papeles higiénicos estaban en el piso, no había agua en algunos, si te tocaba ese baño, tenías que cargar tu baldecito de agua, y como siempre...las benditas mallas que aseguraban las ventanas (porque hasta por ahí se escapaban).

No podía estar más horrorizada ya...error, los kioskos, eso coronó la tarde: gaseosa en bolsita con sorbete, pan con fotocopia de hamburguesa de cartón y cremas con colores altamente radiactivos, salchipapas de dudosa calidad higiénica y cosas que hasta la fecha nunca quise siquiera probarlas.

Ok...terminó el primer día. No hablé con nadie, salvo dos o tres palabras en la formación; en mi salón éramos en ese momento cerca de 40 alumnas, de todas, como dije antes, éramos ocho chicas nuevas...creo. Pero de algo si estaba segura, esta era ya una realidad para mí, quiera o no, las cosas no iban a cambiar y tenía esta vez que adaptarme, si en el anterior colegio no logré hacerlo, esta jungla era otra cosa, sino me avivo, me comen viva, y se repetiría en enormes proporciones, lo que sucedió en el colegio anterior, al menos eso creía.

En fin, para el segundo día de clases, nuevamente me senté en el mismo lugar, y tomé la iniciativa de conversar con la chica de mi costado, quien resultaba que también era nueva, y sin pensarlo, las dos chicas de atrás también empezaron a conversar con nosotras, quien iba pensar que al paso de los años, ese grupito de cuatro seríamos totalmente inseparables.
Sin siquiera darme cuenta, para cuando terminó la semana, ya conocía a las chicas del salón, para cuando terminó el primer bimestre, bromeaba con todas por igual, y estaba ya tan adaptada, que lo que me horrorizó el primer día, no me afectaba casi, salvo el tema del baño eso si me jodía, pero la dirección se encargó de mejorar en algo el servicio.
Las clases, a pesar de ser un colegio estatal, eran muy buenas, mis calificaciones eran  buenas también, me volví afanosa con las tareas, con los resúmenes, y tenía una preferencia notable por los cursos de Historia, Literatura, Física y Geopolítica, inclusive eso influencio totalmente en mi forma de dictar clases hoy en día.
Como había dicho en el post anterior, dejé oficialmente el catolicismo, y empecé a congregarme en un iglesia Evangélica, por lo cual, me exoneraron de llevar el curso de religión, y respetaban totalmente mi libertad de pensamiento.

De las 40 que empezamos nos redujeron a 33, las iban cambiando a otros salones, porque algo que me agradó, es que al ser un colegio del estado, te anexaban cursos de una carrera técnica, es decir, que al finalizar la secundaria, y rendir algunos exámenes más, tenías ya la opción de salir con un cartón de educación técnica, y la especialidad que eligieron para mí, fue CONTABILIDAD, que aunque no me gustaba mucho, mis notas eran bastante buenas también.

Era la primera vez, que tenía profesores que incentivaban al alumno, y que en realidad me gustaba ir al colegio. Me cuenta mi mamá, que en algún momento, cuando iba a alguna reunión de padres y me veía a lo lejos con mi amigas cuando estábamos en el recreo, me dijo que me veía realmente feliz, y ella también lo era  (cuando me dijo eso, casi lloro).

Y es que, a pesar de ser tan distintas, me encontré con un conjunto de chicas, que dentro de sus escaseces de toda índole, eran chicas sumamente nobles, y que me iban enseñando el verdadero valor de las cosas, de la vida,  de los amigos y de los padres.
Había una de ellas, sé que habían más, que en las mañanas, le ayudaba a su mamá en su puesto de mercado; otra, que vivía el peligroso Cerro El Pino, cargaba agua todas las mañanas para que sus hermanitos tengan para el día y dejaba cocinando para todos; otra de ellas, vendía golosinitas dentro del salón, para poder costear las fotocopias de algunos cursos; me encontré con una realidad totalmente distinta a lo que yo tenía en mi mente cuando llegué, si bien es cierto eran chicas terribles en teoría, también lo compensaban en nobleza y su sinceridad era única.

De todos los salones, el mío destacaba porque en sí, todas nos llevábamos muy bien, desde la medio monse, hasta la que se creía la "faite", la viva...la palomilla, que no era otra cosa que una que sabía eructar su nombre completo y el abecedario, para alguien que recién llega rozaría con lo asqueroso y si, era excesivamente asqueroso, pero al final...eran mocosas. Y cuando teníamos que reunir fondos para el viaje de promoción...por primera vez en mi vida, fuí a una pollada, o al menos comí una, porque nunca me quedaba, porque los lugares eran bastante lejos de mi casa.

Sin darme cuenta, deje de ser el hongo, era "parte de..".y el ser "parte de...", tenía otra personalidad, me había transformado en una adolescente muy segura de mi misma, fuerte, ahora ya tenía "calle", nadie podía agarrarme de "lorna", y  con el pasar de los años, con todas ellas, aprendí a valorar mucho a la gente por su nobleza, antes que por su condición o en el colegio que estudiara o cual quier otra sonsera.

Habían chicas de todo tipo, con toda clase de personalidades y aprendí a lidiar con todas (salvo con una, con la que una vez casi me voy a los golpes) y las calificaciones de algunas eran ligeramente malas, y aprendí con ellas a tener paciencia, a ser tolerante y en varias ocasiones, tuve que hacerla de maestra, pero el objetivo era que todo el salón pasara los cursos y nadie se quedara en el camino.
Corina, Karen y Karina ayudaban con matemática y geometría; yo ayudaba con Literatura, Historia y Física; Vanessa les ayudaba con el inglés y Yessi y Norma, nos daban ayuda en Contabilidad (ese puto Plan Contable era una vaina), y recuerdo que para el último año, en que quizás llegamos a ser todas grandes amigas, estudiábamos casi todo el salón...juntas.

Recuerdo un día...peculiar:
Al fondo del colegio, que era algo así como un descampado, donde estaban unos buses abandonados, una gata callejera se había metido por ahí y había parido cinco gatitos, nosotras les llevábamos comida y como era lógico, los gatitos empezaron a crecer, pasados unos tres meses, los gatitos, uno por uno empezaron a desaparecer, y un día a la salida de clases, una de las chicas del salón, tenía algo moviéndose en la mochila...:
SOLE: Oye...qué caracho llevas ahí que está que se contorsiona ah?
DAYANA: Nada causa!, es un perrito que me he encontrado y se lo voy a llevar a mi hermanita...
KAREN: Perrito???...a ver

Entre ella y Fanny, abrieron su mochila y se estaba llevando al último de los gatitos...ella se comía a los gatos, porque no había nada que comer en su casa.

Si hasta fuí Policía Escolar!...y hasta me resultaba divertido eso de tener alguito de poder extra. Pasaron los años, casi sin darnos cuenta, nos arrancábamos los tirantes de la falda el último día de clases, y si...yo era otra persona, con 33 amigas nuevas, tomaba como si nada mi gaseosa en bolsita, y llegué a comer la famosa hamburguesa de cartón, pero solo con ají (ni loca para comer otras vainas), me enseñaron a cantar las canciones de cantina, y por primera vez, tomé licor de a luca mezclado con jugo en polvo en un paseo que organizó un profesor...era una más, sin la grosería ni los eructos.

No podría resumir todo lo que viví en este colegio, solo podría decir que vi la otra cara de la realidad de las cosas y de la gente, es por eso, que cuando veo ahora, que alguien, con alguito más que estudios que otro, ningunea al que no tuvo la oportunidad de sobre salir...es como si se metiera conmigo, eso realmente me enoja, porque vi el esfuerzo de mucha gente, que aunque sin mucho en los bolsillos o en la cabecita, pero tenían el corazón rebosante de nobleza y eso, es lo que al final vale la pena conservar.

Pasaron los años, y ya de adultas, tengo contacto con dos o tres del primer colegio, gente agradable, pero con este último colegio, a la "pocilga" como yo le llamé en un inicio...tengo contacto con absolutamente todas, y nos vemos cada cierto tiempo; todas cambiaron, estudiaron las que pudieron, otras se dedicaron a trabajar, otras emigraron, pero todas, son especiales para mí.



ADOLESCENTE DE SECUNDARIA (Parte 1)


Todo en lo que respecta a mi vida ha estado caracterizada por los cambios: cambios de humor, cambios de amor, cambios de casa, cambios de credo, cambio de amigos, cambio de barrio, de colegios y de circunstancias en general. Y quizás la etapa más complicada en cuanto a cambios se refiere es justamente la adolescencia, porque hay cosas que así no más uno no asimila tan fácilmente, cosas de tu "yo interior", en que desarrollas tu propia opinión de las cosas, en que descubres cosas que te eran ajenas, el amor, los afectos, el cuerpo...cosas que antes no habían, de pronto, pum!!..aparecen (de golpe te aparecen las tetas) y a mi al menos, me resultaron sumamente incómodos, ese tema de esos días del mes, de caderas, no se, era un adaptarse a si mismo y al entorno en sí lo que quizás se hace complicado, casi todo.

Mi adolescencia particularmente fue complicada, y explico mis "por qués".

Para empezar, cuando tenía 11 años aun vivía con mi abuela y mis tíos, mi mamá y mi papá ya estaba separados para ese entonces, a decir verdad, no los recuerdo viviendo juntos; mi viejo no era de esos padres constantes, iba y desaparecía con facilidad, supo desaparecerse hasta 5 años inclusive y regresar como si nada hubiese pasado; justamente él fue uno de los grandes ausentes en esa etapa, mi mamá trabajaba para una corporación enorme y casi nunca estaba en casa, solo la veía un ratito en las noches, y los fines de semana y la mayoría de veces, no estaba de muy buen humor que digamos.

Nosotros vivíamos en una casa inmensa, bah!...cualquier niño de 5 a 10 años ve cualquier casa como inmensa, pero esta si era grande, con techos altos, una casona media antigua, pero bien conservadita, entre el límite de Pueblo Libre con Breña, y tenía amigos, y el colegio pequeñito al que iba, estaba justamente a la vuelta de la manzana de mi casa, casi todos los niños de la zona estábamos ahí, e inclusive nuestros padres eran muy amigos, lo malo, es que este colegio, solo tenía primaria.

Vino el primer cambio, mis tíos se iban casando y se iban mudando a sus nuevas casas, mi abuela también se mudaría a su nueva casa con mi abuelo y mi único tío soltero, yo, por primera vez, iba a vivir sola con mi mamá y dicho sea de paso, nos mudamos también; dejé mi barrio, a mis amigos, mi colegio, y como dije antes...me aparecieron tetas.

Y de vivir en esa casa inmensa a vivir luego en un departamento pequeñito, en una zona que a decir verdad no era fea, era tranquila, con jardines, pero que igual, nunca la sentí como mi casa. Ahora tenía vecinos de piso, y ya asomaba otro lío más, empezaba la secundaria y me inscribirían en un colegio nuevo, en un colegio grande, de monjas y con demasiada gente extraña, esta vez pasaría por el trance de ser "la nueva".

Y si, era un colegio de monjas Carmelitas, grande, visualmente cómodo, era trillones de veces más  grande que mi colegio pequeñito de mi antiguo barrio, impecable, con biblioteca, auditorio con audiovisuales, un laboratorio de química, uno de computación, otro de mecanografía (en esa época era obligatorio), salones de arte, dos patios, tenía su propia capilla, tenía mil cosas, los baños impecables, todo era impecable, y había mucha gente, muchas chicas y era primera vez que experimentaba la intimidación en su expresión máxima, me sentí una especie de hongo perdido en el espacio...me sentí así hasta el día en que me fuí. 

Creo que no podría expresar con palabras lo mal que me sentía todos los días en el colegio este, no recuerdo tener un grupo de amigas fijas, porque como eran 2 secciones por año, año a año te cambian de salón y por norma del colegio, a todas nos cambiaban de salón a cada rato, quizás andaba con 2 o 3 y para cuando ya iba haciendo vínculos de amistad, nos cambiaban de salón, nunca me pude de dejar de sentir siempre como "la nueva". No era un ambiente expresamente hostil, pero eran grupos bastante cerrados de amigas y siempre habían varias con caca en la cabeza, que "pisaban huevos" y pensaban que el único universo válido, eran ellas y su grupete de amigas, estaban "las deportistas", que estaban metidas de lleno en las competencias interescolares de Lima, estaban las que se alucinaban lindas (pero tenían una cara de correr), y las "fresas", las otras eran neutrales pero siempre se aproximaban más a un grupo u otro. 

Los profesores eran otro tema, y que yo, ahora que soy maestra, yo...particularmente, si el colegio fuese mío...los hubiese botado de una patada en el culo a casi todos, porque su conocimiento de pedagogía era nulo o por último, no tenían la menor idea de cómo incentivar a un jovencito en esa edad complicada.

Maruja...la Jefa de Normas, la Monja principal Ana María, las otras hijas de puta de la psicóloga y otras más que ni valen la pena mencionar, hacían de mi día a día otro tormento y así pude sobrevivir a duras penas hasta que llegó el año complicado, mi año jodido.

A este tormento le tendría que sumar las cosas que se daban en casa, quizás por primera vez en mi vida, ahora, en este blog, puedo afirmar algo, mi papá me hizo demasiada falta y lo extrañaba, extrañaba al que nunca estuvo y al que solo asomaba la cabeza cada cierta cantidad de meses o años; aparecía, se llevaba mas o menos bien con mi mamá, e intentaba quizás "regresar", pero mi mamá sabía que no era una, quizás eran dos o tres las mujeres con las que él andaba, y para cuando mi mamá casi casi le creyó el cuento, de la manera más tosca, me dijeron que mi papá, ahora, tenía una nueva familia y que yo tenía nuevos hermanos...¿cómo procesar eso a los 13 años?...¿cómo ver ahora esa remota posibilidad de poder tener una familia completa?...y ese tumulto de preguntas eran a diario.

Mi cabeza empezaba a tener cargas, emocionalmente eran cargas complejas y más aun porque había algo más...cuando veía a una chica me sentía "rara", esa sensación en realidad la tenía desde que tenía uso de razón, desde el nido y al estar en un colegio de mujeres, solo tenía ojos para una...Peggy, ¿Y ahora?...¿qué carajos hago?.

Ese último año era muy complejo, mis notas  bajaron muchísimo, emocionalmente estaba muy conflictuada, todo mi panorama era lío por donde lo viese, y al estar además en un colegio religioso, la misma religión empecé a cuestionarla, y conocí a gente que al no ser católica, me confrontaron con mi catolicismo "palomilla" y me iba dando cuenta, que mi conocimiento de Dios no era lo que yo pensaba que era, entonces...asomaba otra revolución y no se me ocurrió mejor idea que hacer preguntas a las mismas monjas (mala idea).

Leía versículo por versículo, e iba desbaratando argumentos, doctrinas, dogmas católicas, entonces...¿qué clase de Dios me están presentando en el colegio?, y nuevamente tuve la mala idea de hacer esa misma pregunta a la Hermana Catalina, algo así como la monja favorita de la directora, y como era de esperarse...me mandó llamar.

Todo estaba revuelto, todo se había tornado un cáos, todo estaba muy agitado, mi casa, mi familia, mis estudios, mi corazón, mi relación con Dios, -¿qué hago ahora conmigo? , ¿quién soy yo ahora?-...a ninguna de estas había una respuesta clara. 

Para resumir, tuve las agallas o el exceso de "achoramiento", para que en  una de las citas a las que me mandó llamar la directora para discutir mis cuestionamientos de la iglesia católica, coroné su desesperación, cuando le dije tal discurso"...discúlpeme, pero aquí entre usted y yo, sabemos que la virgen no fue virgen más y tuvo más hijos e hizo su vida como cualquier mujer casada, teniendo sexo como cualquiera,  miré este versículo (le mostré uno que no recuerdo ahorita)  ó cuando le dije "...ha visto este versículo?...ahí está, léalo...dice «no te harás imagen de lo que hay en cielo, o en la tierra o debajo de la tierra», entonces? por qué están pasando lo de los huesos de Francisco Palau? por qué tanto laberinto con el mantito de Santa Teresa o hacen tanto lío con un yeso que no vé, no huele, no siente...mire, acá está el versículo que lo dice...", definitivamente...colmé su paciencia y como era lógico, el último día de clases, me comunicaron que había quedado expulsada del colegio para no volver a ser aceptada otro año más.

La respuesta a mis preguntas nunca fueron resueltas, me salían con cosas del concilio de Trento y todas esas vainas echas por un grupo de curitas que se les dió la gana de ocurrírsele imposiciones que bíblicamente no estaban etc .etc...eso y aprovechando que mi rendimiento en matemáticas no era muy bueno, listo...me dijeron "lárgate de aquí". ¿Y la chica que me gustaba?...cometí el error de confesárselo y por obvias razones, no quiso volver a saber de mi nunca más, inclusive sus papás me amenazaron. Y ese último día...
-¿cómo le iba a explicar a mi mamá que me habían expulsado del colegio?-...recién me armé de valor tres días después.

La decepción de mi mamá fue demasiado evidente, por mí, por el colegio, que hasta se fue al Consejo Episcopal, el Ministerio de Educación y varias instituciones a apelar la decisión del colegio, inclusive me hicieron rendir exámenes nuevos en enero de varios cursos y al ver que los aprobé todos, inclusive el de religión...obligaron al colegio a recibirme nuevamente para la matrícula del año siguiente, quieran o no, era una orden de las instituciones superiores, y por primera vez en mi vida, fuí sincera con mi mamá y yo que era de nunca pedir nada, y siempre quedarme callada, esta vez le dije..."mamá, por favor, cámbiame de colegio, no quiero seguir ahí, por favor, no quiero". Oficialmente, a partir de ese año, dejé de profesar la religión católica, y nunca más volví a ella.

Después de tanto correr, yo no quería regresar, ya mi vida había tenido demasiados matices infernales como para seguir aguantando, cual mártir, todo nuevamente, ya no. Mi mamá se dio a la tarea de buscarme colegio nuevo y por fin, mi mamá vio que yo era una chica deprimida, muy sola, y que no era feliz, ni en el colegio, ni en la casa, ni conmigo misma...y que ella se había dedicado a vivir su propia tristeza sin ver la mía (porque ella estaba pasando por la menopausia justamente) y tomó la decisión de emergencia, y un día me dijo..."nos vamos a mudar de casa, vamos a cambiar todo, vamos a empezar de cero", para esto...el ausente de mi papá se hizo más ausente que nunca, no lo volví a ver sino hasta 6 años después.

Al ser ya febrero, en muchos colegios particulares ya no habían cupos, y alguien, un conocido de la familia dió la idea..."oye, podrías inscribirla en tal colegio, yo soy amigo de la directora, y por ser mi sobrina le dará una vacante para ella", y era nada más ni nada menos que un colegio nacional, un bendito colegio público, yo jamás había estado en colegio público, pero...eso ya no dependía de mí, si no de mi mamá, y lo iba a hacer quiera o no.

Y si...lo escogió, me inscribió en aquel colegio estatal, un colegio gigante, aun más grande que el anterior, y para sumarle a los males...no habían ya cupos en el turno de la mañana, asi que me inscribieron en el turno de la tarde...por la puta madre. -"Si he sido un casi parásito en el colegio anterior, con estas chicas que son más vivas, estas me comen, de ahí no saldré viva"- y en si, tuve que esperar hasta el inicio de clases, mientras tanto, me iba adaptando a mi nueva casa, a mi nuevo barrio, a todo nuevo, y por fin, en este barrio nuevo, empecé a tener amigos de mi edad, la cosa venía bien.

Cuando cumplí 15 años, yo no quería hacer nada, por lo pasado en el colegio anterior, estaba con síntomas de depresión, y casi casi a la fuerza, mi mamá y mis tías, hicieron una fiesta, de la cual, intenté disfrutar por darles el gusto, pero en realidad, hubiese preferido pasarlo desapercibido, como cualquier día, y al final de la fiesta, terminé conversando y tomando mi primera cerveza con el vigilante...una chica peculiar.

En fin,...tiempo de empezar en el nuevo colegio, eso, en otro post.



jueves, 12 de junio de 2014

SECUELAS

Rayos!...me han malogrado la vida más de lo que pensaba.

Me quedé pensando todo el día en aquel sueño que tuve la noche anterior, lo de la chica aquella con la que había tenido familia, una chica a la que le vi el rostro, sin embargo no la conozco, no tengo ni la menor idea quien es, pero que era linda, y amorosa, y era completa...yo era completa, en ese sueño era feliz.

-¿Qué bonito sería no?- me decía a mi misma,  imaginaba lo que sería eso de ir a dormir, de charlar antes, eso de usar piyamas de franela, medias hasta las rodillas, y charlar, charlar de cualquier cosa del día, como cualquier pareja que ya lleva una convivencia sólida; eso de recostarse en su torso mientras se ve televisión y a la vez...conversar, -¿qué bonito sería no?- me seguí diciendo a mi misma; pero...asomó un golpe de realidad, así, de manera tosca, me puse a imaginar las últimas escenas con Claudia, que eran casi similares a aquello que yo llamaba "lindo" y miren como terminó, un día me dijo...no más.

Me eché la culpa, dije a todos que fuí yo quien tuvo la culpa, y me autoculpé para que no tuvieran cólera con ella, para defenderla de algún mal trato...por si algún día regresaba (muy patético). Me eché toda la culpa, y le aumenté un poco más, para que ella saliera libre de polvo y paja, para que ella fuese la buena, y si algún día ella quisiera regresar, la tratasen bien...soy tonta.

Me dí cuenta bruscamente que eso de que ella regrese sería imposible, improbable, y que inclusive yo me estaría faltando el respeto, aunque no sería la primera vez, porque cuando ella me dijo la primera vez "no te quiero" y al mes quiso regresar...yo la recibí a mi lado nuevamente, aunque ya las cosas eran distintas, yo era distinta.

No me sentí en ese instante en la capacidad de volver a una relación igual, no sin antes el tener ese terror de lo anterior, y que tanto es el miedo, que me cierro las puertas ante cualquier posibilidad amorosa o flirteo o lo que se llame, es simple terror. No sé si esté otra vez en condiciones de reponerme si algo no funciona, ya no, si bien es cierto dicen que de amor no se muere, pero...intenta romper un cristal y si lo pegas, por mucho cuidado que tengas, la imagen que da nunca será la misma, imagínate ese cristal roto una y otra vez, el cuero no me da.

En el blog anterior, me hice un planteamiento, - "¿qué tal que si en vez de buscar el amor, te quedas con una compañera?-, no necesitas amarla, pero al menos estas acompañada, no hay romance, pero al menos tendrás alguien que esté ahí para tí", y eso ahora me suena tan egoístamente práctico, que aun ronda quizás como una última alternativa.

He quedado tan emocionalmente mal, que veo los futuros borrosos, y que el miedo al abandono, como me dijo una vez el psicoanalista, es un miedo crónico, difícil de tratar y es por eso que no tengo apegos hacia nadie, ni a los amigos, ni a mi mamá...a nadie. 

Una vez, una chica del gimnasio me dijo..."pero pensé que éramos amigas", yo le dije "no, no somos amigas, amigas es ser otra cosa..." y en efecto, la amistad incluye otras cosas más profundas, pero el caso es que, tengo tanto terror a los desarraigos, que inconscientemente he decidido inclusive no tener amigos, solo compañeros, y cuando veo que quizás me ando encariñando con alguien, me alejo...estoy jodida, o me jodieron, no se.

No abrazo a nadie, no beso a nadie, no suelo decir palabras cariñosas a nadie salvo que esté ebria, el miedo al dolor es incontrolable, y a este paso, a medida que van pasando los días, se vuelve peor....estoy jodida. 

sábado, 7 de junio de 2014

EL CONCEPTO FELIZ


Los pasadizos tenían subidas y bajadas, muchos escalones, y yo iba detrás de tí, conversando, riéndonos y me contabas todas las cosas que tenías por hacer; la casa era grande, pero muy vieja, descuidada, había que sacar todo, hacer una buena limpieza, lijar desde paredes y pisos, pintar, instalar luces, baños, todo nuevo...tu te veías linda, y te habías decidido empezar, te amarraste un moño con el pelo enmarañado por los rulos, con un listón rojo, y llevabas una blusa manga cero, color celeste cielo con muñequitos chiquititos y se notaban tus 5 meses de embarazo. 

Te abracé por detrás, y con el máximo amor que jamás hubiese podido sentir en mi vida, puse mis manos sobre tu vientre, y no dejaba de darte besos en la mejilla, y en el hombro, mientras construíamos planes, con la casa, con el bebé próximo a venir...una escena feliz.

Ahora todo tenía sentido. Ahora sabía que todo lo sufrido anteriormente, había tenido su recompensa, y me imaginé que esto era mi premio, simplemente era la felicidad completa.
Saqué la pintura vieja, amigos en común nos ayudaron a limpiar los pisos, cambiar las conexiones eléctricas, los baños empezaron a instalarlos y había muchísima gente trabajando en nuestra casa, y la gran mayoría eran nuestros amigos (no sabía que teníamos amigos que supieran de construcción) y yo me tomaba tiempo para verte a lo lejos, eras feliz, yo era feliz y ya tu barriga tenía 7 meses...faltaba poco.

Pasaban los días y no entiendo por qué motivo tuve que ausentarme, para cuando volví, el parto se había adelantado, y diste a  luz a una niña, grande, sin cabello, linda, y lo primero que hice fue ir a verla...mi hija. Tu aun en cama y a mi me tocaba cambiar por primera vez el pañal; no me había dado cuenta que faltaban comprar varias cosas, que con el apuro de la casa, habían pequeñas cosas básicas de bebé que no teníamos a la mano, de inmediato envié a alguien, le dí el dinero y me trajo las toallitas húmedas, la cremita, varias cosas que se usan en esos casos; limpié, puse el pañal y la bebé también era feliz, y de a pocos abrió los ojitos, que ojos más lindos...eran los tuyos.

Y ya sobre mis brazos, te mecí, embelesada, extasiada, y mientras acariciaba su cabecita, iba conversando como si me entendiera, la puse en la cuna que hacía poco habíamos comprado (menos mal ya la teníamos), pero y la otra mamá, dormía exhausta, yo velaba el sueño de ambas, con el mayor placer, sin que nadie las moleste.
La casa iba quedando lista, pero ya teníamos un hogar.

SÁBADO 6AM.:
...Desperté.

martes, 20 de mayo de 2014

DE VUELTA A CASA...


Y si...había decidido dejar de viajar, me volvería mortal, tomé mis maletas y mis pretensiones, y decidí regresar a mi país, esta vez no de vacaciones, esta vez era para quedarme.

Volvía una mujer distinta a la muchachita que se fue, ahora con algo de experiencia, con alguito de mundo, con la sabiduría que te puede otorgar el buen amor y la convivencia, el trabajo importante, las extensas agendas sociales, el mar de gente a la cual conocí, los protocolos asimilados, era una mujer aun jovencísima, pero había sabido aprovechar día a día de todos esos años fuera. Mi familia solo saben que me fuí, que me ausenté, pero hasta la fecha, ninguno tiene ni la más remota idea de todo lo que hice, a todos los que conocía, con las que me acosté...no saben nada, y por más confianza que les tenga a uno que otro...es mejor así.

El aire, el ambiente en sí, eran tan entrañables, que era como si a pesar de estar en el avión, tu nariz y tu cuerpo saben reconocer la proximidad de tu tierra, todo se iba haciendo familiar, y contaba las horas y minutos para salir corriendo de avión y por fin decir "volví a casa", pero no era un regreso normal, era un regreso nostálgico, porque había vivido tanto, me había llenado el corazón de tantos amores, todo eso me removía por dentro y por extraño y contradictorio que parezca, empecé extrañar lo que estaba dejando;  extrañé a quienes me amaron tanto, pero tanto, que me dejaron partir; que aun muy  a su pesar y de su propio amor...me dejaron libre, contra mi voluntad. La emoción de llegar a casa, se veía empañada por esa tristeza.

"¿Qué sería de mi sin la playa de Gesell?, los cafés con medialunas que tomaba en el Tortoni, ¿y el Chiquilín de Bachín?...¿y el paseo por el muelle de la mano de Julieta o las caminatas por Rivadavia o La Costanera con Lidia?...la insufrible falda verde de Julieta, el olor a cigarrillo de Lidia, la nostalgia que me producían ambas...pero de todas, Buenos Aires...ahí se me quedó una parte del corazón, otro pedazo, en el regazo de Julieta, eso quería decir, que yo nunca volvería ser la misma, al menos, era totalmente distinta a la muchachita que se fue, insisto.

En la radio del asiento del avión había una emisora de tangos...y justo aparece "VUELVO AL SUR" y "ADIOS NONINO", no soporté las lágrimas y extrañé amargamente a Lidia, y recordé con amor a Julieta...¿cómo disimular tanta tristeza cuando baje del avión?, si se supone que debería estar treméndamente feliz. Algo se me ocurriría en el camino. Mi avión venía procedente de San José (Costa Rica), esa fue mi última travesía importante encomendada por el gobierno, venía a Lima a presentar formalmente mi renuncia por escrito, porque esta vez requerían que dejara aquello que me apasionaba, para meterme al 100% en el mero ejercicio de la política, en actos protocolares, en cosas más de gente grande, de gente poco feliz, que quizás con los bolsillos más llenos, pero definitivamente poco feliz  y yo creo que merecía hacer algo que me hiciera feliz, aunque eso signifique empezar nuevamente.

En el aeropuerto estaban mi mamá y una tía que traía auto, las abracé enternecidamente y sin más, hice la pregunta..."¿qué hay de comer en casa?", ambas se rieron, y ayudándome a subir mis maletas al auto...por fin retornaba a mi casa. Al llegar, mi mamá había cocinado mi comida favorita "frejol con seco de carnero y chicha morada", comí, charlé un rato, recibí la bienvenida de mi familia y me fuí a dormir...lo necesitaba urgente y el reencuentro con mi vieja cama fue magistral, por las siguientes 12 horas.

Que rara me sentía!, es como si estuviese de visita, y que no estaba en casa, en verdad la sensación esos primero días eran tan extraños!, porque si bien es cierto, no se me quedaron los acentos, se me quedaron las costumbres, la forma de como llamar a las cosas, y me resultó difícil "re-peruanizarme", porque por ejemplo, a la mantequilla le decía "manteca", las groserías me salían "argentinizadamente españolas", es más...yo antes no decía groserías, y hasta el día de hoy...leo en "argentino", esa vocesita que uno usa para leer mentalmente...a mi me sale con acento totalmente argentino...un quilombo che!.

Extrañaba el olor de Lidia y sin darme cuenta, compré por cuenta propia mi primera caja de cigarrillos, para recordarla, para tenerla cerca, aunque sea de esa forma...y ese vicio no me lo pude quitar nunca más.
La ciudad había cambiado también, en verdad me costó adaptarme nuevamente a mi nuevo ambiente, pero si o si tenía que hacerlo y en verdad no fue fácil.

Llegaban las 6:30 pm. y subía a la azotea del edificio, subía a ver el avión que salía rumbo a Buenos Aires, lo veía pasar y los ojos se me llenaban de lágrimas, y ese nudo en la garganta, me cortaba la respiración, como si llevases en medio del pecho una bolsa con peso, pero tenía que hacerme a la idea que fue la mejor decisión que pude tomar, era momento de hacer lo lógicamente correcto a partir de ahí.

Para iniciar mi reincorporación a lo que sería mi vida en adelante, me reinscribí para terminar unos cursos pendientes de la universidad y graduarme porque aun no lo había echo, y llevar la continuación de la segunda carrera que inicié en Barcelona, tenía que convalidar otra serie de cursos, que al final, terminé haciendo la carrera nuevamente bajo la currícula nacional.

Ya estaba aquí, mi vida volvía a empezar, había dejado una historia fascinante atrás, había dejado mucho, pero sabía que eso no duraría para siempre, asi que, intenté tirarme la tristeza para la espalda, enjugarme las lágrimas, y emprender mi verdadera vida...ahí vamos.


miércoles, 2 de abril de 2014

CARTA A LA NOVIA QUE NO TENGO

Creí haberte encontrado muchas veces, o quizás eres  y no, o tal vez fuiste y ya no, o en el peor de los casos, no existes, lo preocupante sería es que aun no hayas nacido...no me imagino haciendo el papel de "vieja verde".
¿Sabes cuán vital resultas para mi?, he podido vencer a la más cruel enfermedad, a los malos amigos, a la desidia, a la mala gente, al abandono absoluto de mis afectos primarios, a la soledad auto impuesta e ilógica, pero solo hay una cosa que a mi me puede matar, y el no encontrarte, el darme cuenta que no eras esa persona, el amor en si, ese es mi punto débil, con eso muero.

Si por ahí te dicen "...es fría", "es así...es asá", no les creas, para ti tengo reservada mi verdadero Yo, no el que los otros conocen, uso corazas, muchas corazas, porque el corazón solo se le entrega al verdadero amor y a los hijos, por cierto...¿te gustan los niños?, lo siento, es una pregunta suelta.

Mis tristezas las cubrí de humor, desde pequeña he sido así, soy irónica, a veces medio ácida, respondo al instante cualquier broma mala onda que me lancen, estoy con las neuronas listas y dispuestas a defenderse, he puesto muros de contención alrededor de mí, y eso me hace estar sola tanto tiempo, porque siento que todavía no te encuentro, y también tengo el gran temor de que aparezcas, y esos muros no me dejen verte.

Te ofrezco, el corazón completo, mi hombro, mis brazos, mis pensamientos las 24 horas del día (o casi), te ofrezco el protagonismo de mis sueños y mis planes, te ofrezco mis ojos, para que te mires a través de ellos, te ofrezco todo aquello que escriba, porque tendré el corazón tan endulzado que me puedo volver terriblemente aburrida, así que advierto al resto que eso suele pasarme. Te ofrezco contención emocional, siempre, para toda la vida si quisieras compartirla conmigo, te ofrezco asumir tus sueños como míos, y ayudarte a que los alcances, darte ánimos y arrastrarte si es necesario a tus metas cuando sientas que ya no das más, te ofrezco mi fuerza, que a veces no sé de donde viene, te ofrezco la tranquilidad de un sueño en paz, y que espantaré ferozmente a los demonios que se escondan debajo de tu cama, yo te defiendo.

Asumo el firme compromiso de construir una vida, contigo, con nosotras, pero sin otros, nuestro pasado queda atrás a partir de ahí. Me estoy esmerando en sanar mi corazón, para que cuando llegues, no asumas los platos rotos ni encuentres la "casa desordenada", no me parece justo que asumas las consecuencias de dolores ajenos, y no tengas el trabajo de curar corazones rotos, porque eso desgasta, aunque es bueno recordar a las señoras del pasado, de una u otra forma enseñaron, mal o bien...pero algo hicieron. 

Te prometo darte besos cuando despiertes, y cederte de vez en cuando mi lado de la cama; me ofrezco a hacerte el desayuno, a cuidarte cuando enfermes, a velar tu sueño, a escribirte, a dedicar tiempo para construir nuestro pequeño mundo.

Soy una persona simple, sin grandes complicaciones; no me gusta discutir, porque cuando dices algo estando enojado...eso ya no regresa y puedes lastimar el corazón del otro de manera irreparable (eso me lo hicieron a mi, constantemente), no me gusta pasar por alto los problemas, o hacerme la loca, las cosas hay que solucionarlas y hay que conversarlas hasta que se encuentre una solución, buena, o mala. Ofrezco secarte las lágrimas, y si yo las causo, procuraré que sean por cosas buenas, de esas que contemos a los nietos.

Te ofrezco largos paseos juntas...¿te gusta caminar?, a mi si, ¿qué te parece si vamos caminando por la calle haciendo de cuenta que el mundo es lindo? porque si estás conmigo se volverá lindo automáticamente, el invierno será como primavera y la lluvia como rayos de luz; te ofrezco chocolate caliente para cuando llegues a casa con frío. 

Prometo bailar contigo (ese no es uno de mis grande atributos te contaré), lo que me pidas, al menos haré el intento, prometo notitas bajo tu puerta para hacerte recordar y que tengas muy presente, lo importante que eres para mí, lo valiosa, lo imprescindible y lo maravillosa que eres, y que sobre todo nunca ,pero nunca...te sientas menos que nadie.

Te prometo recuerdos, anécdotas, te prometo cursilerías, de esas que solo puedes ver en un película de Woody Allen, por ahí y si a ti no te molesta...a futuro, si todo va bien, un anillo en tu dedo, un compromiso firmado y con todas las de la ley (ojalá el congreso colabore en eso) y a partir de ahí, prometo formar un muro de protección a nuestro hogar, donde ningún hijo de puta venga a malograrnos la ilusión, o pretenda destruir lo ya construido. Quiero un amor como el de mis abuelos: 63 años de casados, 9 hijos, 20 nietos, 12 bisnietos y 1 tataranieto, y reuniones de domingos...todos juntos.

Yo pido algo básicamente simple pero más que importe...que me ames, que me ames tanto que cuando sientas que ya vas  perdiendo la magia del principio, te propongas volverte a enamorar, no dejar las cosas así por así, como quien se va de la fiesta porque se acabó la música, si se puede hacer nueva. 

Yo pido a cambio eso, pido que cuando sea necesario, me hagas sentir, me hagas saber constantemente, que lucharías por mí, no sé...debe sentirse lindo, porque en el pasado, nunca nadie lo hizo. Cuídame, dame tu hombro y tus brazos para llorar cuando sea necesario, necesito contención de vez en cuando; déjame ser débil de vez en cuando, no siempre seré la fuerte, tengo mis momentos bajos, pero el saber que estás al final del camino, y en el umbral de la casa, eso me basta para cambiarme el color del cielo...de nuestro cielo.

No quiero una mamá, ya tengo una, quiero una mujer...yo procuraré hacer lo mismo. Me gustan los detalles tontos, me gusta la cursilería, pero eso si, si me vas a regalar algo debes saber que no hay cosa que deteste más que los muñecos de peluches y las rosas rojas...me parece espantosamente sacados del paso, me gustan las flores si (las rosas blancas y los tulipanes)...pero lo común no, me gusta la originalidad; por ejemplo, si fuese mi cumpleaños y quieres, no se...regalarme por ejemplo, una tarjeta o algo así (por poner un simple ejemplo), no quiero una tarjeta comprada, mucho menos una tarjeta virtual (ahí si te dejo de hablar por un mes), quiero que me des algo que tu misma, con tus manos, con tu tiempo, y con tu amor, hicieron por mí, no me importa que sea un simple papel, el solo echo de saber que te tomaste un tiempo para hacer algo para mí...eso me pondrá el corazón arrugadito de la emoción. 

En cuanto a la comida, como casi de todo pero odio los pallares y la piña, por favor...nunca me des de comer pallares, ni pretendas que coma piña...guácala.

En cuanto al sexo, te aseguro por la deidad en la que creas...no te vas a arrepentir.

Cuando duermo ronco (eso creo).

Mis pies son muy fríos en invierno, demasiado.

Soy desordenada (dejo la ropa por todos lados y a veces la toalla mojada sobre la cama).

Cuando esté enojada, permaneceré en silencio para no herirte, pero si te acercas a mi, con un abrazo y un beso...se me habrá ido el enojo, no me dura mucho.

Me gusta la "melosidad", asi que por favor, es requisito indispensable la abrazadera, la besadera y los detalles, te aseguro que será mutuo...siempre.

¿Te gustan los perros?

Fumo...y llevo más de 11 años tratando de dejarlo, aunque he aminorado considerablemente la cantidad.

Valoraré mucho que de todo lo que yo te ofrezca, sea recíproco, porque yo pondré hasta la última gota de esfuerzo para lograrnos no solo como pareja, sino como familia.

Quiero construir una vida, una familia, y no quiero perder más el tiempo con alguien que no tiene los mismos intereses, por eso...si a pesar de haber leído todo esto, aun te caigo en gracia, Bienvenida a mi vida.